Mostrando entradas con la etiqueta caminos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta caminos. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de noviembre de 2014

Una tarde de otoño de la civilizacion

En una tarde otoño camino por sendas regadas por hojas marchitas , secas pero mojadas por la lluvia que limpia los caminos polvorientos del esplendor veraniego  Como los arboles , los hombres son generalmente de hoja caduca salvo algunas escasas especies de ellos que se refugian fuertes tanto al calor como al frio en la fortaleza de sus principios. Condensan su clorofila y la vitalidad de su savia en formas austeras y sencillas perdiendo a cambio de su solidez y permanencia la belleza de las formas de lo efimero y de sus jugosos frutos que portan semillas imperecederas mucho mas alegremente. Todo tiene un fin y un sentido y el ciclo de nuestra civilizacion ha llegado al otoño. Su semilla no esta ya en la superficie si no escondida bajo el suelo esperando la llegada de una primavera, de aquellos tiempos mejores para su progenie. Que solo las copas de los grandes arboles perennes protegeran de los aluviones y los aguaceros que vendran.

domingo, 2 de noviembre de 2014

La fuerza de la sencillez

Lo sublime siempre tiene un camino duro pero sencillo y otro tortuoso pero instintivo. El atractivo que tiene lo sencillo es lo de aquello maravilloso pero cotidiano que es dificilmente observable. La facilidad de apreciar lo ostentoso lo hace ridiculo y de facil acceso sin necesidad de especial refinamiento. Pero cuando la ostentacion es tan extravagante que utiliza y malgasta recursos en un fin se vuelve poderosa, atrayente y a veces con ese fin adecuado tambien sublime.
El segundo camino es el que se elige en esta nuestra epoca ,el ahora, y como todas las epocas barrocas  es excesiva, pomposa y de fines arbitrarios.
Sin duda creo que es en el camino de los grandes pensadores y filantropos , misticos donde esta la respuesta a una epoca de excesos sin fines.
Ese sera sin duda el futuro de los nuevos tiempos y la parquedad de su moda y su arte para los individuos y su exceso para sus simbolos el estandarte inequivoco de su comienzo.