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sábado, 12 de agosto de 2023

PENSAMIENTOS DEL ENFERMO ATRIBULADO

 Nada puede ser planificado. La planificación es siempre el juego del hombre y su ego: sano y creyente en su libre albedrío. Del joven soñador y romántico: de la fuerza vital aún sin eclosionar llena de energía. De la semilla : eso que es todo y nada a la vez.  También del loco o del moribundo que juega a ser ese hombre, como si nada pasase, lleno a veces de melancolía en el caso del moribundo, o de euforia en el caso del loco.

Es difícil planificar encontrándose mal. La única planificación que le queda sólida al enfermo atribulado por la muerte es la testamental.

Por eso una de las principales preocupaciones siempre del hombre reflexivo y sabio que aprendió la sabiduría del Árbol de la Vida, su contingencia y la certeza de su muerte, es su legado.

Todo legado por otro lado es efímero en la Eternidad. Pero si bajamos escalones en esa Eternidad a millones de años, de millones a miles, de miles a centurias, de centurias a décadas y de décadas a años podemos ir acoplando nuestra ambición y satisfacción a nuestras limitaciones humanas. Dejar una pequeña esperanza en la posteridad que redima nuestro ridículo y colosal ego.

Dentro de los legados el mas menospreciado por el hombre contemporáneo occidental son los hijos. Para las mentes mercantiles y productivas de nuestro tiempo no hay peor inversión que un hijo, pero desde que la Humanidad y las especies vivas nacieron no hay otra manera mas económica y con posibilidades de duración que procrear con éxito y hacer madurar esa procreación.

Para el hombre de sabiduría última, que solo mira en eones e infinitos, hasta los hijos se vuelven falaz engaño de Eternidad. Pero gracias a Dios, la Providencia, los Seres de Luz alienígenas que nos crearon o las fuerzas místicas o espirituales que unen el Universo en espacio y tiempo, esos hombres raros y escasos, con halo de locos o de iluminados, suelen legar el inefable hálito de la Religión o de los actos más duraderos, terribles o maravillosos de la Historia, pero también finalmente efímeros.

No se conoce por tanto acto más común y eterno entre los hombres que el deseo de amor que da lugar a la procreación haciéndola efectiva. Aún asi el hombre sufre ese destino, el más grande que posee, como un deseo de procrear que no puede controlar. De esa fuerza surge siempre el Amor como talismán y refugio de las ideas más nobles y viles. Y ese significado, por lo que estamos comentando, no es casualidad.

Hay gente que vive ese amor destruyendo su parte eterna, aquella que le hace tener descendencia:  miedo al dolor humano y poca esperanza en la humanidad, carencia espiritual y ambición material o por incapacidad física, principalmente en la modernidad por ignorancia de esto que afirmo.

Esa parte de su legado es la mas incierta y de raíces más fuertes, pero no es la única. La inspiración espiritual es siempre un legado muy poderoso a veces mayor que el de la materialidad y fuerza de la sangre. Hay hombres que perduran algún tiempo a veces miles de años por la inspiración en otros hombres. Esta fuerza puede llegar a ser tan fuerte, o al menos tan ilusoria en eternidad, como lo es la generación de otros seres humanos.

Entre las herramientas de legado más increíbles que nos han dejado nuestros ancestros la mas maravillosa de todas es el libro. Parece mentira que un tocho de papel pueda ser tan poderoso cuando cae en ciertas manos. ¡Su fuerza es incierta, pero que materia del futuro hecha por los hombres  tiene la certidumbre asegurada ¡

Muchos libros me han dejado marcado de manera indeleble y gracias al hálito de fuerza de sus creadores que desprendían sus páginas he podido yo escribir estas líneas con la humilde forma que me permite mi daimon, ese espíritu eterno, ese Espíritu Santo, nuestro Paráclito interior que por la gracia de Dios habita en nosotros hasta que vuelve a su Creador. Supongo que las grandes obras del espíritu son siempre construidas sobre los castillos y fortalezas mentales hechas por otros que se utilizan como base. Siempre la mayor gloria de alguien que escribe debe ser servir de semilla, de base de operaciones, de campamento base de una escalada mucho mayor que la de el mismo.

Siempre nos queda por tanto lanzar la botella al mar. Esa pequeña botella con un mensaje que sea rescatado por hombres para los que merezca la pena lanzar mensajes pidiendo auxilio o relatar el hallazgo de tesoros que solo algunos pueden descifrar.

domingo, 23 de abril de 2023

PREGUNTAS Y RESPUESTAS

 

¿Se puede admirar el Sol sin ser deslumbrado? ¿puede el hombre trabajar el futuro sin abandonar su presente? ¿Es la melancolía el elixir de los sabios y los eruditos que hace despreciar el presente y olvidar el futuro?

Muchas preguntas para un alma grande en un cuerpo pequeño. No se puede ser un alfeñique en la acción y desear ser un gigante del pensamiento. Lo desequilibrado siempre tiene algo de caricaturesco y monstruoso. No deja de ser una deformidad que deja ver la debilidad de los hombres y su vocación de payasos: esa profesión inmortal, la de cómico, que querida por el que la práctica es felicidad de muchos, pero que ,no querida, tragedia y hazmerreir de todos.

Escribir es siempre el refugio del cobarde. El valiente trabaja con sus manos y sus pies lo que el cobarde con su pluma. El que escribe no deja de ser alguien que deja para los demás la obra que pudo comenzar, empezar y terminar.

Solo el hombre que ha hecho algo tiene derecho a registrar lo realizado. O dicho de otra forma, tiene el derecho a registrar como fracasó brillantemente en sus intentos de hacerlo. El anciano por ello siempre tiene mas prestigio que el joven  escritor a la hora de lo que a escribir obras realmente clarificadoras sobre la existencia se refiere. El joven filósofo y escritor habla de lo que no ha hecho, hicieron otros o de aquello de lo que cree él que “es” y “sucedió”. El anciano suele hablar de aquello que sabe, intuye después de muchos años de vida o incluso da contenido mistérico o mítico a aquello de lo que nunca ha logrado saber.

Es cierto que la imaginación de los jóvenes suele ser siempre más prolífica que la de los ancianos, pero claro: eso diferencia normalmente las obras entre aquellas que enseñan y aquellas que distraen o confunden.

Muy pocos ancianos cogen la pluma porque son pocos los que creen que haya algo que merezca la pena contar. Es mejor siempre sufrir los fracasos (y los éxitos que te avergüenzan) en silencio y si es posible con aquellos seres queridos que dejas para luchar tus batallas.  

Ese terrible “fatum” de la vida te hace siempre pensar lo difícil que es construir algo que sea realmente tuyo o en lo que hayas participado que sea realmente grande, y no mandato de otros o demasiado vulgar, por lo que me merezca la pena coger una pluma en la madurez de tus días.

Tal vez el “no hacer” haya inspirado más tragedias escritas que “el hacer”. Y es más fácil llorar el tiempo perdido con manchas de tinta y lágrimas en el papel que dejar testimonio de una tarea realizada con tus manos y las de otros, que merezca la pena contar.

sábado, 9 de octubre de 2021

LA VIDA COMO LA LUZ DE UNA VELA

El genio de los hombres es como la luz de una vela. Titilante en el universo , en el cosmos infinito, pero llamativo en la oscuridad humana, en la escasez de su expresión en un mundo de hombres anodinos o enfermos, de estrechez de miras y con aversión a la verdad.

Igual que las velas el hombre de genio se consume , primero orgulloso y de lisa y suave cera en su juventud , de llama brillante pero ligera y con riesgo de apagarse por un súbito soplo de extraños o defecto de su propia naturaleza . La falta de medios, la soberbia, equivocar el camino, la molicie ,las malas influencias o la salud pueden apagar una vela de nacarado color y suave fragancia que podría dar mucha luz y brillantez a su alrededor , dar su luz forma a las cosas que la rodean.

Conforme la vela se consume y llega la madurez la llama sobresale , crece y se refugia en el caparazón de la cera que no se consume. Pero también  titila ahogada por su propio combustible. Es el momento de máximo esplendor intelectual ,pero también el esfuerzo de la familia , el trabajo para los hijos , la dedicación y amor a la pareja o parejas de tu vida,  fuerzas que igual que te dan dan energía para iluminar, te la quitan.

Es en ese período cuando más destaca la obra de la luz .Viéndola consumirse, perderse poco a poco, hay almas que empiezan a querer conservarla o salvarla , algunas como grandes antorchas , otras como más velas para alumbrar. 

El aspecto de la cera ya no es la de esa altura de nueva, pero su luz florece más llameante y naranja  por encima de su energía sin quemar.

Así, llega deshilachándose, en pequeñas gotas y diminutas venas, e incandescente se despide. Deja la oscuridad a su paso ,donde su parte del mundo por ella  alumbrado en una tenue y cálida visión de luz y color ya ha desaparecido. Pero que a veces , con suerte y vigor de su anterior luz , ha podido ser sustituida por otra o muchas más llamas.

No todos los hombres trabajan para alumbrar. La Luz es lo más parecido a la Verdad que conocemos. ¿Qué es la Verdad si no aquello que nos deja ver la Luz?. 

La oscuridad deja siempre un mundo fantasmagórico , oculto por el velo de lo insondable, una realidad no medible , no estudiable. La oscuridad favorece el engaño o la incomprensión.

Cuando los hombres hacen difícil ver la Verdad, no desprenden luz si no que apagan las llamas , no son genios ,si no demonios o duendes del engaño.  

Pero también es cierto que una vela cuando más útil es y mas parece alumbrar es cuanto más oscuridad la rodea.

martes, 8 de diciembre de 2020

LA FE


- Apenas nos queda tiempo para evitarlo – susurró para sí.

Sudaba profusamente a través de su coraza , con el ardor del líquido salino cayéndole por su barbilla , las sienes y surcándole los cabellos.  Parcialmente  oxidada  confiaba en ella como si fuera su mejor amigo. Acarició su escudo , el de Castilla , grabado toscamente en el peto. Los músculos tensos tras ella le pedían un descanso que su mente confusa ahora negaba...por el momento. La respiración profunda y sus pulmones que parecían estallar le hicieron momentáneamente caer hacia delante quedando su espalda arqueada y contrahecha por el peso llevado desde la infancia, como un pequeño y recortado promontorio. 

El polvo de la meseta le entró como humo ardiente en el pecho. Tosió profusamente mientras dos flechas pasaron silbando a su alrededor. Siempre había sido el alma de la tropa de Ávila. El moro les atacaba allá donde le parecía bien pero esta vez era diferente. No era un “razzia” al uso. Esa situación era la misma de siempre desde hace años pero estos hombres del sur eran diferentes a los de otras veces . Su ardor era salvaje, incansable. Lanzaban proclamas para el desconocidas en un dialecto árabe que no acababa de entender. Una cosa sabía. La fuerza que surgía de sus corazones era desconocida para los castellanos que le seguían , incluso para él. 

Un temblor se apoderó de su cuerpo durante unos instantes. No daba crédito a lo que veía. Los moros surgían a cientos de metros de nuevo , por debajo del pequeño altiplano , no lejano  ya de ellos. Sus cascos puntiagudos brillaban al sol  y sus ropajes al viento ondeaban . Él y sus hombres habían  tomado una posición equivocada y ahora se daba cuenta de que era algo más que un ataque de saqueo. La caballería se había echado encima y les había hecho retirarse a costa de la fuerza y la sangre de muchos de los suyos. 

De nuevo recuperó el aliento y agitó su alabarda hacia atrás . Ya no había tiempo de refugiarse en  Caracuel, a poca distancia de ellos . Un flecha emplumada  le golpeó en el borde de su escudo y fue a clavarse cercana a su hombro atravesándole la carne de lado a lado. Un latigazo le comunicó el daño. Un golpe en el casco le sacó del desaliento.

- ¡Sancho, por Cristo sácanos de aquí! ¡Los hombres huyen como conejos asustados!.

Su hermano Gómez le cogió de la cintura antes de la caída. Entre el aturdimiento  causado por el dolor recordó las muchas veces que el había cogido a su hermano en la niñez para levantarle para alcanzar aquel nido del que sacaban los huevos que comían cuando su padre no podía darles nada. Habían pasado tantos años. Le vino a la mente la última vez que había rezado mientras  ya muy cerca de ellos escuchaba los gritos estentóreos de loas a Alá de los norteafricanos. Su hermano le arrastró unos metros, hasta que puso de nuevo pié en tierra mientras intentaba echarse mano a la cadena que llevaba en su cuello.

- ¡Atrás¡ ¡Dejad el ganado y los prisioneros¡ ¡Vayamos detrás de ese desfiladero!

Sus gritos desgarrados , lacerados aún por el dolor, animaron a su hermano que espetaba a los que a su alrededor se encontraban . El ganado capturado en sus salidas se desperdigó junto con los prisioneros que gritaban a sus salvadores . La caballería enemiga perdió su ímpetu dando un respiro a las gentes de Sancho.

- Sólo quedan unos cientos de varas- se susurruba así mismo.

 Debían avisar en Calatrava, Alarcón y el propio Toledo de lo que se avecinaba.

La sangre manaba profusamente de la herida. Miró con cierto desdén la incisión y todas las cicatrices que le horadaban parcialmente la piel.

- ¡Por Santiago y el mismísimo Señor  que no caeremos aquí! ¡Mesnada a mí ¡

El alférez de la tropa agitó el pendón cerca de los dos señores  y comenzaron a agruparse las huestes mientras Sancho corría precipitadamente entre ellos parando a los huidizos y los más amedrentados por el ímpetu musulmán.

La carnicería había sido grande. Aquellos que iban llegando tenían la cara pálida . Otros vomitaban del esfuerzo de la huida . Algunos acuchillaban a sus propios compañeros y mandos para poder huir. Sin embargo siempre podía contar con sus fieles . Los que nunca le habrían abandonado después de más de 20 años de correrías contra el Infiel. 

Ahí  estaba Alonso, con su sólo ojo, como cíclope de leyendas , y el vacío en su otro lado, terror de  extraños y enemigos por igual. Siempre con esa sonrisa que parecía burla del peligro, de la cimitarra, la flecha y ,porqué no también, de algún que otro vil acero cristiano. O Santiago , que con su sola fuerza parecía conjurar al santo de su nombre para protegerle de todo mal cuando agitaba su espada de doble puño. Repoblador éste del divino Rey Alfonso, no sólo por orden , sino por vicio y obra de  su lujuria. Más de 100 como ellos podía juntar y en otros casos no le hubiera quebrado ni un ápice el ánimo.

Pero esta vez era diferente. No sabía a donde se dirigía. 

El joven de antaño, con la ardiente convicción de servir a la Fe, y la fuerza del que cree portar la Verdad consigo, salió de Ávila un día, con las risas de sus  pecheros convecinos, señalando su joroba a los gritos de ¡!!giboso,giboso¡¡¡ y con un puñado de amigos, rufianes y algún que otro pueril cruzado. La mayoría le seguían por gloria, fortuna o desprecio de la vida, pero él lo hacía por la razón superior de la Fe y el afán desmedido de engrandecer su nombre.  Así los sorprendió aquella tarde del año de Nuestro Señor de 1.140 , cuando saliendo de Ávila y ya camino de Toledo avistó una partida del reino moro en frontera que venía de saquear una villa vecina. Una vez cerca de ellos divisó la columna de prisioneros, hombres escuálidos y mujeres harapientas, algunas de ellas traspasadas de humillación y la furia se apoderó de él. Esa furia que sus hombres apodaron la Cólera de Dios, porque cayendo como una tromba en un bramido  que rezumaba muerte, infundió el terror a los enemigos y la hombría a los amigos .Contagiando tamaño desprecio  a la vida,  le vieron provisto de la  voluntad  que sólo a algunos el divino Cristo daba para el castigo de los fariseos . 

Clavó mortalmente  su alabarda en un hombre y ya nada fue igual . Notó esa sensación de poder sobre la vida, incomprensión ante la muerte ,angustia de lo  inevitable y absurdo que lleva  el camino de la Fe. 

A partir de ahí, y al morir sus enemigos, esa angustia disminuía, como lo hacía a la vez esa Fe que siempre le había protegido. Sus hombres, que le adoraban, pensaban en su giba como estigma divino por el cual  su  espalda cargaba con el peso de las vidas de todos los castellanos, Hijos de Dios. Su defecto se aparejó como signo de  gloria, así como el Calvario glorificó al mismísimo Jesucristo.

Sus gestas fueron adquiriendo renombre. Fue nombrado alguacil y Protector de Ávila con poder de armar su milicia y castigar al Infiel. Pero tras tal título se escondían muchas veces las prebendas, los engaños , los intereses de los poderosos y la ambición sobre lo ajeno, que empobrecía todo aquello por lo que había merecido luchar y morir.


- ¡Dios nos ha abandonado¡¡Nos ha abandonado!

- ¡Dios mío¡ ¿dónde estás?

Un joven aterrorizado gritaba sin parar, corriendo entre las fuerzas de la milicia que intentaba reorganizarse . A pocos metros, la estampida de polvo y aire causada por la caballería parecía engullirlo todo entrando en el estrecho paso de altura. Un golpe seco con el asta de la alabarda   calló repentinamente al desdichado joven  que dio en el polvoriento camino con sus huesos y la mandíbula rota.

- ¡Lanzas al frente! – gritó denodadamente Sancho

Una fila de lanzas confundidas entre peones y gentes de muy diversa armada hizo frente en poco tiempo a la caballería, que tuvo que parar y abrirse paso entre semejante bosque y en un estrecho margen de terreno.

La algarabía árabe iba en aumento pero las estocadas repetidas de los  castellanos valientes que aún resistían les hicieron retroceder entre hilos de brillante rojo , carnes traspasadas, quejidos  y sudor goteante.

Un joven jinete almohade cayó en tierra cerca de Sancho con  su caballo ensartado por la pica de uno de los guerreros cristianos. Era  de cabellos morenos. Su piel cobriza y sus ojos negros brillaban con fuego a través del polvo mientras gritaba casi sin aire la grandeza de Alá. Estaba poseído de un aura que lo hacía parecer atemporal , eterno, ignorante y sabio a la vez. Por un momento Sancho tembló ante la idea de que Dios pudiera estar de su lado. Con un salto el bereber a golpe de cimitarra reventó la cabeza de su hermano que se giraba para acuchillarle.

- Parece que lleva las alas de un ángel- pensó el alguacil

Un raudo giro de cabeza  puso al cruzado castellano en sus llamas vítreas.

La mirada de aquel hombre de dientes blancos y rotos y nariz aguileña perforó las entrañas de su alma como si fuera el mismísimo Jesucristo el que viniera a castigarle.

Notó que el había perdido esa furia de antaño y por un instante pensó que Dios los había abandonado.

Con un ágil movimiento el siervo de Alá  se dirigió corriendo hacia él a sabiendas de la importancia del enemigo y de su caída. Su mano derecha colgaba muerta con un corte longitudinal que la dividía en dos  mientras su sangre bañaba la tierra. Una flecha en el pecho le hizo perder velocidad a la vez que su gesto se tornaba en dolor . A tres pasos cayó e intentó arrastrarse hasta Sancho. Éste se adelantó hacia a él y se inclinó en medio de la vorágine, hacia su rostro. Una mirada ya perdida y unas palabras susurrantes fue lo último que pudo oír de aquel ángel exterminador. Le tapó los ojos y lo bendijo mientras notó humedad en su costado izquierdo. La cimitarra colgaba de su costado en una incisión que si bien no era grave le hizo encogerse de dolor.

Sin duda ya estará en el paraíso-pensó para sí.

Como sí aquella visión lo hubiera iluminado, recuperó el color de la cara, se apretó las cintas de la armadura y se unió a golpe de alabarda con los que allí restaban en la lucha mientras volvía a tocar su amado escudo y se echaba un último agarrón a la cadena de su cuello.

 

  De la crónica mozárabe (Traducción de Don Claudio Sánchez Albornoz); 

    En el mes bendito del Xaban año de 1173, salió de la ciudad de Ávila el condenado conde viejo, llamado XANMANIS, (Ximenez Albarda, o Sancho Jimenez) conocido entre los habitantes de la frontera y los musulmanes por el sobrenombre de El GIBOSO, jefe entonces de la milicia concejil de los cristianos de Ávila y encargado de la dirección de la guerra....
    Salió pues en dirección de Sevilla y contra las comarcas que el visitara en su tiempo durante la rebelión, llego con sus mesnadas hasta el Guadalquivir, lo atravesó por el vado que se encuentra entre el castillo de Balma y el de Al-charf.... hizo incursiones por el territorio de Ecija, se dirigió a Córdoba ..... se apodero de rebaños y de ovejas en numero de 50.000 y 200 de vacuno, hizo prisioneros a mas de 200 musulmanes, cruzó el vado nuevamente y se dirigió a la ciudad de donde había partido, pero antes de llegar a ella, fue muerto en una RAZZIA perdiendo toda la presura obtenida y muchos y buenos valientes hombres de la ciudad que le acompañaban, ocurriendo esto en Caracuel, cerca de Calatrava.

 


lunes, 27 de marzo de 2017

La Leyenda del Harisha

Hace algún tiempo me fue revelada una historia perdida de los Vedas.

Uno de esos mitos con los que los hombres crecen.

La costumbre y lo cotidiano terminan arrastrando esas grandes ideas fuera de nuestras mentes, como el aguacero que se produce en una tormenta.

Krishna declara: «Siempre que la rectitud decae y aumenta la injusticia, yo me manifiesto; y para la protección de los virtuosos, la destrucción de los viciosos y el restablecimiento de la rectitud, yo encarno de era en era» (Bhagavad-guitá, capítulo IV, versos 7-8)

"La gracia perdida"

En una época ancestral hubo un hombre como cualquier otro. Conocía el arte de la agricultura y prosperó. Pagaba sus tributos y comerciaba con sus semejantes. Aquello que le sobraba se hizo riqueza  y tuvo una familia.

Nacieron  muchos hijos y no siempre la Naturaleza era tan generosa con su progenie.

El hombre sudaba en la tierra pero ella, ingrata y dura escama de Brahma, no le devolvía sus esfuerzos en frutos. Su mujer no era tan bella como antaño, sus hijos no trabajaban lo suficiente aun pequeños e inútiles. Parecía que los dioses le abandonaban y el Mahesha, su señor, le perseguía para cobrarle.

En la noche miraba al cielo buscando respuestas, signos, augurios. Su mujer le miraba inquieta, desconfiada, distante. Ya no era él, Manju, al que sus padres confiaron su dicha y confirieron la dote.

Sentía el calor de sus hijos hacinados con él. Una felicidad que se había convertido en una terrible carga. Una calidez tornada en infierno. Le quedaba un buey, una cabra, un caballo...y muchas semillas que no tenía donde plantar.

Al día siguiente estaba decidido. Se levantó con una esperanza.

- Mujer , no tenemos futuro y el futuro debe ser buscado para ser encontrado
Su esposa le miro de soslayo. Se temía que aquel hombre taciturno con el que yacía, antes sonriente y desprendido, audaz y brillante, la abandonase a ella y sus hijos.

- Mi padre, en apenas una nube en el recuerdo, me conto de mi abuelo que a su vez lo sabía del suyo. Que cuando vino con una piel y un hatillo solo a estas tierras, antes yermas y ahora fértiles, que trabajo con sus nobles manos, hablo de haber dejado miseria, pero también de abandonar una esperanza. El bosque guarda al Harisha-me dijo. Cuando las estrellas no aparezcan en el cielo para darte esperanza y los hombres no parezcan amigos sino enemigos, búscale en la profundidad del bosque. Él te dará respuestas igual que me las dio a mí. Igual que se las dio a Krishna, señor de hombres y ciudades.
Dirigió sus pasos a aquel agujero acrisolado de porcelanas, en el que guardo los enseres ancestrales de sus antepasados y recogió el hatillo, la piel de tigre y el bastón con la serpiente a los que su padre enseñó a respetar de manera reverencial.

- Que haces con esas reliquias. Lo viejo no nos dará de comer, ni a nosotros ni a nuestros hijos- susurró su mujer desde la entrada entre el miedo y la cólera en sus brillantes ojos oscuros.
La rabia en él paso por su rostro transformándose al instante en tristeza:

- Tierra de mi semilla... Madhu, ya no eres la bella mujer que conocí, que en mi confiaba. Solo guardas rencor al hombre que fui. Pero los tiempos cambian-exclamó Manju que continuo severo-esta noche, cuando me vaya, entra en el cobertizo. Debajo del sagrado Krishna de nuestros padres moja la tierra y cava con tus manos. Allí guardé sal y especias en un cofre con algo de oro. Esa fue tu dote. Mantén a nuestros hijos. Dalos leche para crezcan fuertes, carne de buey cada luna, conservada en frio o desecada, y espera.
Madhu asintió.

- Mi señor, acabada la dote ya no te guardare respeto ni a ti ni a mí. Buscaré otro hombre que quiera criada o seré mujer pública -le dijo cabizbaja
La cogió de la mano pero el frío de aquella mañana los separaba. Los niños se arremolinaban como pajarillos alrededor del nido.

No miró hacia atrás tras escuchar risas y ruegos. Se subió a su viejo caballo y partió.

"El Viaje a ninguna parte"

La llanura no era árida pero desconocía los árboles desde hacía tiempo. Cuando su abuelo aún vivía, Manju recordaba laderas con  grandes troncos, de fuertes raíces y enormes copas donde la sombra daba cobijo a los viajeros y peregrinos que se dirigían al Ganghes. De eso ya no quedaba nada. Todo eran tierras baldías, alguna vez cultivadas, ahora pasto del ganado o solaz de perros y bestias salvajes. Cabalgó durante horas hasta llegar a un cruce de caminos donde la senda se bifurcaba. La selva  se vislumbraba en el horizonte como una mancha de verde oscuro y marrón ambarino.

De pronto una piedra le dio en el hombro. Se giró y vio dos hombres de piel casi negra, sucios  y harapientos que salían agazapados de una hondonada.

¡Salud viajero¡- rio con una sonrisa de apenas dos dientes el primero, mientras ayudaba a salir del agujero a su fatigado compañero.

¡Me dais lo que no tenéis!  -respondió con cierta sorna Manju

Miro a su alrededor y se dio cuenta que estaba emboscado. No veía nada pero sentía más ojos  a parte de los cuatro que ahora le seguían.

Las miradas se volvieron torvas.

-Peor la puedes tener tú. Un hombre solo por este camino es presa fácil de embaucadores y salteadores.

Manju , hizo ademán de coger su bastón pero ya otros dos hombres estaban detrás suya.

El miedo se fue adueñando de sus entrañas aunque no lo dio pábulo en su rostro. De su padre, aun cazador, aprendió que no hay nada más apropiado para ser presa de las alimañas que excitarlas con el olor a miedo que exhalan las víctimas. Él sabía que tenía que pasar de buey  a león. Convertir su sumisión en fortaleza y su frustración en temeridad.

- ¿Podéis llegar a la felicidad alimentándoos del dolor de los demás?-les increpó
Los mendigos dudaron por un momento. No sabían con quién hablaban después de todo. Parecía un desgraciado haciendo un viaje de fortuna  a la ciudad. En esos momentos, distraídos, decidieron seguirle el juego para saber si llegaría a algún sitio o sería un espejismo de sabiduría.

- Y tú ¿a dónde vas? ¿te crees mejor que los demás? No eres más que un campesino piojoso del que podemos sacar algo de comer y que vender. Solo los buitres te tendrán aprecio -rezongó aquel hombre escupiendo en el suelo
- Yo ya no soy nadie pero aun busco a Vishnu ¿por qué no he de poder encontrarlo en vosotros o que me ayudéis a llegar a él?
Los acertijos e imágenes de Manju, que sus padres le ayudaron a tejer desde su infancia, dejaron pensativos a los bandidos. Alguien tiró de él por detrás y le arrojó al suelo en una nube de polvo y arena que le cegó los ojos y la nariz.

-No hagáis caso a este charlatán. Dejémoslo muerto a un lado del camino y hagamos carne con su caballo.

El mendigo que parecía llevar el poder en la palabra se echó la mano a la barba, como pensativo.

-Déjale hablar. No perdemos nada y él puede perderlo todo. Si su vida no vale nada, sus palabras serán aliento vacío. No estoy dispuesto a asumir menos de lo que ya tengo, así que acabaremos con él y será carne para los lobos.

Manju trastabilló e intento levantarse con lágrimas que le caían por el rostro, regueros de líneas de sal. Cuando pudo abrir los ojos miro firme a aquellos hombres.

- No lloro por mí sino por vosotros. Pensé que tenía dolor y que no tenía esperanza. Me creí el más triste de los hombres, en mi tierra con mi familia, sin futuro. Pero veros a vosotros hace que tenga más necesidad de terminar mi camino, mas pesar en mi corazón. Ya no soy nadie. Tampoco tengo nada que no queráis dejarme, solo vuestra desdicha. Si mi muerte os hace mejores hombres, no dudéis en quitarme la vida.
Aquel que tiró la piedra se acercó a él y le toco el hombro firme pero suavemente, mirándole primero con estupor y después con profunda melancolía. Inclinó la cabeza y comenzó a sollozar. Los hombres se derrumbaron en sus cuerpos como hojas que caen en otoño, maduras para un viaje a ninguna parte. Aquella noche, juntos, a la luz danzante de una fogata, cantaron canciones y contaron historias. Regaron con sus lágrimas esa tierra polvorienta, que dejo de ser tan seca, a la espera de la primavera.

"El bosque"

Manju dejó su caballo a aquellos de los que aprendió a vivir de nuevo para que pudieran seguir viviendo. El ya no lo necesitaría en la selva neblinosa  a la que se dirigía. Solo llevaría su piel de tigre, su cayado con forma de serpiente enroscada, la yesca y el pedernal. Cuando le vieron vestido de aquella guisa rieron pero le admiraron a la vez.

- ¡Que Vishnu te ilumine Manju!
Los habitantes del camino conocían la leyenda del Harisha pero nunca la habían dado crédito. ¿Qué puede haber en la selva más que alimañas, monstruos y tesoros guardados por demonios de tiempos antiguos en los cuales el hombre vivía en los árboles? .Pensaron que estaba muy desesperado, tal vez más que ellos. Debía de estarlo para buscar respuestas más allá de la civilización. Sea como fuere, les unía un dolor compartido, una carencia que solo los hijos de Vishnu podían sentir, una falta de luz en cuya búsqueda ponían la felicidad. Una búsqueda de la felicidad que dejaron en sus manos.

- Esperaremos tu regreso sabiendo que tu vuelta no es segura. Solo tu locura será nuestra esperanza.
Las sandalias comenzaron a pisar el frescor del suelo virgen mientras las columnas arbóreas crecían a sus pies. El silencio atronador de las llanuras dejo paso al incesante ruido de la vida del bosque. La humedad empezó a ser pesada como la piedra del molino .Dejo solo  el cuero  encima de su piel con la cabeza de tigre sobre su frente.

La senda de los elefantes quedaba lejos,  aquella que seguían desde las praderas para morir en su cementerio en el  interior.

En la selva siempre más peligroso que lo que se ve es aquello que no se ve y Manju, que lo sabía bien, puso en guardia sus sentidos para evitar cualquier sorpresa que pudiera acontecer.

Para evitar las criaturas más pequeñas froto su piel con tierra y hojas verdes disimulando su olor.

No sabía muy bien a donde se dirigía .Sabía que había que perder contacto con la luz como punto de partida .En la frondosidad del bosque, donde oscurece aire y alma, donde la posibilidad de perderse o verse devorado es mayor, es precisamente donde podría encontrarse el santuario perdido, el lugar que todos deseaban descubrir pero nadie osaba perseguir.

"El tigre"

Manju estaba agotado. Tenía magulladuras en los pies y las piernas y encontró un pequeño claro. Se echó un rato a descansar. Abrió y entreabrió los ojos hasta que todo desapareció  con la suave caricia de la brisa que traspasaba el techo de ramas y hojas. Cuando volvió a abrirlos, otros ojos le miraban desde la oscuridad. No había encendido fuego y la noche se cernía sobre él. Un sudor frio le recorrió la espalda. Una sombra se acercó sigilosa y unos colmillos blancos surgieron de la oscuridad. Como por un resorte sus músculos se pusieron en tensión, el corazón le latía como para salírsele del pecho. Lentamente se incorporó a cuatro patas y bajó la cabeza. La sombra emitió un bufido y se quedó quieta, como en escayola negra. El brillo de los ojos en la oscuridad se volvió acuoso, un horroroso rugido, seco, estridente, le atravesó de lado a lado, como un espíritu airado, y la criatura salió despavorida. No hay nada más terrible para un carnicero que ver al carnero transformarse en lobo.

"El fuego y el agua"

Dos días pasaron sin llover. Los monos gemían en los árboles, los animales se arrastraban en la noche y se escuchaba su lamer en las charcas. Manju se tambaleaba con los labios agrietados, sangrantes, chupando con ansiedad los tallos jóvenes en busca del preciado líquido de la vida. Al fin la oscuridad que anticipa la lluvia inundo el bosque en tiempo de luz. Los pájaros volvían a trinar y los monos a cantar. Recogió ramas secas y hojas en un hatillo que hizo con una liana.  Busco un  lugar donde haría fuego y las criaturas no osaran molestarle durante algún tiempo. Doblo tallos jóvenes hasta hacerse un pequeño refugio, improvisado, cerca de un tronco muerto, todo él hueco, del cual los insectos y los animales habían vaciado su humedad y alimento. Comenzó a lloviznar y lo que era un dulce goteo se convirtió en cascada durante unos instantes. Puso las ramas y las hojas secas a cubierto en el agujero del tronco. El agua caía serpenteando  por los árboles y arrimo sus manos a las hojas, los tallos y los troncos para beber. Cuando acabo de saciarse, lo dispuso todo, preparo la hojarasca y las ramas secas para una pequeña hoguera que alumbró su oscuridad.

El fuego, encarnación de Agni, enviado del cielo en un rayo a los hombres para que se defendieran de la oscuridad y de las bestias. Seguridad y centro del hogar, inicio de la civilización. A través del fuego los fantasmas huían con la oscuridad que los traía. Los monstruos de los sueños se convertían en bromas para los niños y los hombres podían cantar mientras miraban las estrellas que les trajeron las primeras luces.

A veces Manju, en la soledad nocturna del bosque, se creía rodeado en la luz del fuego por seres nunca vistos, entes que deseaban conversar con él, comunicarle sus secretos a cambio del suyo: el fulgor y el brillo de la llama. Pensó si el Harisha podría espiarle riéndose de él en la penumbra. Sabía que el fuego solo era un truco mágico menor para el más sabio de los sabios: parte dios, parte bestia y parte hombre, el Padre de los Hombres.

En estos pensamientos y la protección invisible del espíritu del fuego, con el corazón en sus brasas, comenzó a soñar al alba de la noche.

"La serpiente"

La noche siempre tiene sus aliados. La pesadilla y el miedo son algunos, pero también la paz del vacío y el reparador sueño de la Razón. Manju aquella noche vio de nuevo a su esposa. Se sentía exultante de felicidad con aquella de sensación de bienestar y completitud al contemplarla, allí mismo viendo las estrellas. Recordó como un estallido de luz cuando se reunían a escondidas de sus padres celebrando su amor. En un instante se volvieron sus cabellos canos, su piel se secó como el cuero de un buey al sol, el fuego se apagó  y las estrellas cayeron dejando una terrible oscuridad. El sintió un frio que le recorrió los brazos y el cuello. Ella desapareció y al caer las estrellas, todo se volvió negro, como los profetas contaron de la creación del mundo, todo vacío. Surgieron dos brasas de las estrellas caídas, rojas e hipnotizantes. Ya no sabía si había abierto los ojos o permanecía aun soñando con ellos cerrados.

Le parecía escuchar, en la penumbra, a la luz de esos ojos, una voz siseante. Un susurro que hablaba una lengua que no conocía pero que, poco a poco, comenzaba a entender, como inspirado por un espíritu sabio y burlón.

- ¿Por qué me llevas contigo cuando todos huyen de mí? ¿Eres mi amigo?

- ¿Quién eres? No te conozco- interrogó Manju

- Reino en la oscuridad porque tengo ojos y no veo. Aprovecho los rescoldos, luz palpitante anaranjada, para sentir el calor que no tengo.

- Se lo que dices. También mendigo el calor del fuego, su energía hasta apagarlo. Sin embargo las brasas de tus ojos no son cálidas sino frías.

- Es el precio que pagamos las criaturas de la oscuridad. Ambicionamos el calor que dan las fuentes de luz, pero no disfrutamos de ella. Conquistamos la vida moribunda o damos sueño eterno al que duerme. Solo protegemos la vida de lo nuestro y de los nuestros y aun esta última a veces la escatimamos.

- No veo que puede darme tu amistad aparte de un escalofrío que cierre mi garganta.

- ¿Es acaso la amistad una medida para tu disfrute? ¿o la consecuencia de lazos inquebrantables entre seres afines por creación o destrucción? ¿Hay acaso mucha diferencia entre un amigo y un enemigo, un cazador y su presa, que no sea el modo en que sus vidas se entrelazan, se mezclan en arco iridiscente?
- Tu discurso me aterroriza. Me lleva por senderos profundos del bosque, que no me gusta hollar en soledad, por miedo a perderme y que nadie pueda encontrarme. Me siento como un niño cuyos padres abandonan en la selva y es engullido por una serpiente.
- ¿Quién te dice ahora no eres ese niño y yo la serpiente? Elige ser amigo o ser mi enemigo. En ambos casos yo estaré contigo pero el modo en que lo hare será diferente.
- ¡Temible Sarpá¡ Mi ignorancia me ha hecho presa de tus engaños. Soy un niño a los ojos de Vishnu pero también ante los tuyos.
- Así es ...!elige¡
Manju, se retorcía como un  genio en un vidrio, incapaz de aguantar en su propio cuerpo mientras el sueño se hacía cada vez más corpóreo, más real.

- No puedo pedir tu amistad pero puedo ayudarte siendo tu enemigo. Mi cayado te dará paz y compañía en tu soledad si tú dejas mi sueño y preparo mi vigilia. En agradecimiento te perdonare la vida cuando despierte. Así podremos seguir odiándonos con respeto hasta que Brahma decida tragar mis huesos.
- ¿Por qué debo dejar a Brahma tus despojos si puedo aprovecharlos yo? ¿ser objeto de tu misericordia cuando puedes ser satisfacción de mi voraz apetito?
Las brasas le miraban como estrellas enanas, frías y relucientes a la vez. Notaba cada vez más una presión en el pecho y el cuello. El siseo se hizo insoportable en su interior. Le costaba respirar .Pudo mover los dedos de las manos. Notó con cierto alivio que asían el cayado de su antepasados, pero no podía apenas deslizar las manos. Deshizo algo la presión apretando hacia sí, a sabiendas que, el daño que se hiciera así mismo, podría ser su salvación. Con un crujido empujo la cabeza de serpiente del bastón hacia su rostro, entre él y esas luces titilantes.

Lo que antes eran puntos de luz tibia, parecieron tornar en un rombo brillante color miel. El siseo se silenció. De repente se oyó de nuevo rápido e incesante. La presión y el dolor comenzaron a ceder. Sacó los brazos y arremetió con el báculo en aquella cabeza parecida a un puño ribeteado. De un salto salió del remolino reptante de carne, escamas y muerte que lo tragaba. La hipnotizadora quedo cautivada por su propia belleza representada hace muchas lunas por un hombre que la apreciaba. Le entrego lo que Manju la había prometido en un principio y ella, desesperada, se enroscó en  él.

En el momento de estrellar la piedra contra la cabeza de la serpiente, en un estertor de dolor que lo hizo desfallecer, fue testigo de la ilusoria felicidad de aquella criatura, que pensó, por un instante, haber encontrado en otra serpiente un destino que compartir.

"El mono sabio"

Se sintió desaparecer pero solo debieron ser instantes. Volvió estar en penumbra. Ahora no para recibir la siempre inquietante y abisal oscuridad de la noche, sino los primeros rayos de luz del alba, el amanecer.

Respiraba con dolor. La lucha le había dejado pleno de vida en los aledaños de la muerte. Nunca se había sentido tan vivo como ahora que podía morir. Abrió los ojos, de nuevo  como en un sueño. Observó, inmóvil, las estrellas, apenas visibles en la profundidad de la selva.

Escuchó un leve arrastrar de pasos que se acercaban. Temió por su vida pero pronto sintió que no había nada que temer. Todo lo que ocurriese a partir de ahora sería un regalo de los dioses. Un tiempo del que solo ahora era consciente después de años en el letargo del "debo" y el olvido del "puedo", incapaz de disfrutar como un niño de la pasión de la propia vida.

-¿Quién eres tú?- le dijo una voz grave, cavernosa, ancestral- me has hecho venir desde un lugar desconocido por vosotros, mis hijos, y que antes era vuestro patio de juegos. La caída de Sarpá ha tambaleado el mundo y quería saber cómo nombrar a aquel que ha sido buey, tigre, serpiente y niño.

- Harisha... ¿Padre?-barruntó a decir emocionado

- ¿Por qué me buscas si tú ya tienes todo lo que necesitas? Mi desesperación estaba en tu ignorancia, pero ahora sabes. Llevo toda vuestra existencia buscando a mis hijos. Tú eres el único que ha llegado hasta a mí... que he logrado encontrar.

- Harisha necesito las respuestas, no puedo morir aquí sin ellas- lloró Manju-tengo que llevarlas a mi casa. Que su luz alumbre la tierra de mis semillas, a mis pequeños retoños, como una hoguera imperecedera. Y que siga haciéndolo cuando desaparezca. Cuando Brahma me abrace y Vishnu  me reúna con mis padres y los padres de mis padres hasta ti. Esa debe ser mi herencia, no quiero la desgracia para los míos.

- Manju. Lo leo en tu mente. Así te llamas- sonrió el gran mono de al menos tres varas que apareció delante suyo. Lo arrastro hacia un árbol por una pierna y le apoyo la cabeza en su tronco, mientras daba unas cabriolas delante suyo-solo puedo bailar mientras lloras porque mueves a risa, como niño que llora al despertar creyéndose  antes, en su imaginación, un poderoso gigante. Renaciste, encontraste el tesoro y aun pides respuestas. Solo hay una respuesta, porque solo hay una pregunta. Y  esa respuesta  tú me la diste a mí antes de que yo haya podido susurrártela. ¡Ay¡ - gritó ente muecas mostrando su grandes dientes- ¡soy yo el que necesito de ti y no tú de mí¡.

Como fuera de su cuerpo contempló como el gran mono se golpeaba el pecho, saltaba y se agarraba a las ramas de los árboles yendo de unas a otras. Muchas caían bajo su peso que, al chocar contra el suelo, lo hacían temblar a su alrededor.

- ¿Qué puede significar todo esto?-pensó

- Como sabiendo lo que pasaba por su mente Harisha continuó hablando-serás mi enviado. A cambio de ello te mantendré a salvo en este claro, hasta que puedas moverte. Eso es lo que te ofrezco. Aplacaré tu dolor, te abrazare en el frio de la noche, bailaré para ti durante el día, te daré agua, bayas y podrás volver a tu casa. Es todo lo que necesito y a la vez todo lo que puedo darte, hijo mío.

Manju, se mostraba por un lado decepcionado y por otro absorto en los acertijos de ese ser que no movía la boca para algo que no fuera gesticular. Hablaba directamente a su alma sin pasar por sus oídos. Sin duda era un dios, burlón, pero dios al fin y al cabo.

-Se tú mismo Manju. Cuando la riqueza, que es amor, se busca en los demás, en el otro, solo eres un ladrón de algo que no te pertenece. Entender es amar. Todo esto ya lo sabes. Lo has aprendido en este viaje. Lo más difícil siempre viene cuando el viaje se acaba.

Con el eco de esas palabras en su mente, dulce letanía de un hechizo, un estado de plenitud le engulló y una luz se apoderó de él.

Nunca el sueño de un dios fue tan real como para cambiar la vida. Pero su recuerdo fue, hasta su muerte, rey de su corazón y voluntad de su alma.

viernes, 24 de febrero de 2017

Etimologia en los abismos: Honor

Obsesion de nobles , pesadilla de villanos , coctel de herencia y merito en el que el peso de lo antiguo marca el destino de lo nuevo .

Acicate del bastardo y colchon de plumas del hijo bien nacido del rico, del valiente y del poderoso.

Otorga el credito con solo la palabra del que lo posee y maldicion  a la de aquel que lo mancilla.

Nace de la gloria , las promesas y el valor cuando se llama reputacion y de la dignidad cuando es honra.

Huella indeleble de las almas de acero que hacen de su palabra Ley.

Tumba del gran hombre y del buen hombre

Eso ....es honor

miércoles, 9 de diciembre de 2015

Las inquietudes del camino

Viajar es la forma de encontrar nuestros fantasmas y sueños en lo otro. El presupuesto de viajar requiere diferenciarse de algo. Quien encuentra en si mismo y no ve otra cosa que un todo ya no viaja. Solo se desplaza por su espacio infinito de pensamiento que no lo hace uno ni lo hace todo. Viajar es por tanto un recurso material caro y espiritual barato. Los que viajan suelen hacerlo para encontrarse en lo viajado pero no lo saben. Las relaciones entre hombre y mujer o las amistades entre mismo sexo atadas de amor u obsesion son basicamente lo mismo. Realizar nuestros sueños en otras personas ,buscar nuestra prolongacion sin integracion. La Naturaleza que es esa fuerza magica que nos hace entrar en el todo sin ser conscientes de ello nos lleva a la integracion a traves de los hijos. El verdadero amor requiere la destruccion del ego .Por eso lloramos, nos emocionamos cuando alguien se destruye para preservar algo o a otros: el soldado heroico ,el martir, el profeta , el artista con su obra , el filosofo o el cientifico obsesionado con el conocimiento y la madre por sus hijos son las grandes figuras que destruyen el Yo, lo dejan arrinconado para llegar a algo mas grande. El unico viaje productivo es el que uno hace a su interior. Todos los demas solo ayudan, como las fabulas , a llegar a un leccion moral y vital desde lo ilusorio del Ego. Hay muchos caminos pero pocos destinos. No hay que buscar, uno debe encontrarse en el todo. Lo demas es dar vueltas en una jaula como un raton asustado: esa jaula es el Yo.

lunes, 2 de noviembre de 2015

Tomar un barco o dejarlo partir

Hay tanta mas fortaleza en no hacer que en hacer. Si algo te enseña el tiempo es que lo que parecia una emergencia se torna circunstancial y absurdo muchas veces con su paso. A veces nos empeñamos en gastar fuerzas en intentar salvar lo inevitable como una hormiga se estrellaria contra un muro una y otra vez intentando derribarlo. A veces hay que dejar el muro se derrumbe solo. Basta algo impredecible o simplemente el tiempo para que sea asi. Mientras tanto debemos mas preocuparnos de lo que podemos cambiar. De las personas que podemos liberar de sus ataduras y de como librarnos de las nuestras. Un espiritu libre camina por sendas intransitables para el que va con cadenas.  Poseer solo lleva a agotarse en lo poseido . Hay que dar vida a la cosas dejarlas ser en ti y en otros. Las personas con alma y capacidad de reflexionar necesitamos solo vislumbrar caminos pero no que nos envien otros a ellos. Por eso hay veces que hay que dejar ir y no empeñarnos en atar. Los amarres del espiritu son siempre mas fuertes que los amarres de la materia. Deja pasar barcos y aborda  aquellos en que puedas ofrecer algo. El destino al final es lo de menos . Una tormenta o los azares de la mar pueden convertir el viaje mas tranquilo en un infierno.

jueves, 3 de septiembre de 2015

La libertad ,camino de los fuertes

Para un hombre no hay nada mas duro que afrontar la libertad. Por esa las personas tendemos a rodearnos de cadenas . Cadenas como la costumbre, los vicios, las emociones y la busqueda de otras personas con quien compartir la soledad del yo. El yo es muy caprichoso y necesita estar atado a sus limites . Eso siempre requiere crear barreras aunque sean invisibles.
Lo ciencia mas compleja es encontrar provecho a uno mismo, ser  , asumir tu libertad como fuerza creadora, armonizadora del cosmos pequeño o grande en que nos movamos .Y esa ciencia no la enseñan en los colegios.

Es un proceso lento ,en el cual y sin destino claro, se debate la esencia de la propia vida.

Por eso cuando estas solo , has dejado todo lo que te ataba y te amaba, te enfrentas a la total eleccion ,sientes ser una carcasa vacia.

Las soledad vuelve vacios a los hombres que no han madurado. Todos nos llenamos de ideas y de cosas como un trastero, un desvan vacio que se ocupa de recuerdos y cosas inutiles a las cuales solo encontramos provecho en el otro.

Encontrarte a ti mismo es sin duda tarea de dioses.
Entender tu libertad , practicarla , es el camino de los fuertes.

miércoles, 12 de agosto de 2015

Nada es fortuito

Nada es fortuito. Todo es siempre un cumulo de energias que, conscientes e inconscientes, gigantes y pequeñas,  entrechocando y enlazandose, terminan fluyendo en una misma direccion. Una direccion que para el comun de los mortales siempre , con el tiempo, suele resultar inverosimil.

martes, 28 de julio de 2015

La empresa como frente de batalla: ¿Aquiles o Ulises?

Si eres fuerte  y tu empresa admirada puedes defenderte facilmente sin costo. Guarda tus flancos y tu retaguardia. Eso en la empresa son tu administracion ,tu logistica , tu control de gestion y de la informacion que pueden y seran tu debilidad. 

Si eres de atacar y acabar con quien pueda ser tu rival lanzate a la ofensiva  frontalmente contra  tu enemigo. Tus virtudes y prestigio se multiplicaran. 

Hazle salir de su escondite porque seras su apisonadora.

Tu orgullo sera tu debilidad. Se critico y saca tus defectos con tus lugartenientes .Ayudales a criticar. Si no se ven , esas mismas debilidades, arenas movedizas para ti, seran buscadas por tus enemigos para destruirte y lo conseguiran .

Con el tiempo tus rivales hacen sus deberes tanto como tu y seran tan buenos como tu.

Protege tus talones como Aquiles.

Si eres debil ante colosos, pero audaz como Ulises ,guarda tu frente.

Nunca ataques frontalmente pues sera tu perdicion .

Busca la sorpresa y la velocidad. Consigue buenos equipos comerciales que hagan parecer mas grande lo que produce tu empresa. Potencia tus armas y desecha el equipo inutil, solo quita valor.

La simulacion (copiar) y el prestigio (marketing), la gestion precisa y completa (control de gestion y riesgos, gestion de la informacion) , la austeridad (eficiencia y economia), el ejemplo de los lideres  y la audacia seran tus armas. Son la mas rapida fuerza de choque .Copia, haz ingenieria inversa, investiga ,invierte, mejora lo que produces y lo que puedes ofrecer para ganar el campo de batalla del mercado.

Espera a que tu enemigo se debilite con tus ataques en lugares donde no lo espere y que tus nuevas armas sean imbatibles.

Busca su flaqueza donde no destaca.

Mira sus flancos y su retaguardia, porque el abarcara mucho mas de lo que podra .Mejora la tuya y huye cuando embista.

Su ambicion sera su perdicion.

Manten tus plazas mas vitales es decir mas rentables ,corto y seguro tu aprovisionamiento .

Haz que si el enemigo se plantea el ataque le parezca mas caro que la defensa.

Pero lo mas importante sobre todo y para todos: cuida de tu gente y ama lo que hagas porque esa sera la clave  para encontrarte a ti mismo.

Los laureles del triunfo siempre se pudren. Incluso en las frentes mas despiertas. De hecho hay derrotas que han dado mas gloria que muchas victorias. Lo importante es la energia y la pasion  desplegadas en ellas.

Lo que queda con el tiempo es lo que se habla y se piensa de tu obra para quien la ha amado , admirado o compartido contigo.

El ejemplo y la obra  de un hombre es la mejor moneda y la mas duradera que alguien puede acuñar.
.

martes, 16 de junio de 2015

El hombre del fin del mundo

La gente corria de un lado para otro sin saber exactamente a donde. La muchedumbre gritaba de horror en las calles. Muchos salian de los edificios mientras caian cascotes y las columnas se tambaleaban como ramas que cimbrean por la tormenta. En el edificio apenas quedaba nadie. Ella corrio como sacudida por una descarga electrica mientras se veian fogonazos por las ventanas. Las luces chisporroteaban rotas y los cables se cruzaban por el camino angosto que los trozos de pared dejaban al caer. La salida por la escalera estaba ya bloqueada.No podia bajar y penso con horror en la muerte emparedada . Daba bocanadas de aire , estaba hiperventilando y todo se movia a su alrededor. Intento concentrarse en algo a la vez que gritaba de impotencia. Vio la puerta abierta del piso en la planta de abajo. Ni penso quien podia haber sido su vecino todos estos años. Era soltera , no paraba en casa. Trabajaba en una oficina demasiadas horas despues de hacer la universidad y un master. Se dirigio a la puerta  como un relampago ,a traves del rellano. En ese momento un pedazo de la pared salto y la sacudio en la frente .Al pasar ,tambaleandose aun mareada, el marco de la puerta se desquebrajaba.

Dentro apenas habia luz y quiso llegar a una ventana en el otro extremo de la casa. Habia mucho polvo en el aire y las persianas parecian bajadas . A la derecha vio una luz que salia de lo que parecia una habitacion. Una debil y tenue luz que podria ser de una vela. Por un momento creyo sentir algo surrelista en aquella luz, como un resplandor de calma entre el caos ululante de alarmas , sirenas y estruendos del caer del mundo.

Cuando llego corriendo alli , haciendo mucho ruido pudo ver y  quedo aturdida.

Un hombre permanecia mirando una pared que se desquebrajaba . De ella colgaban balanceandose dos mapas del mundo antiguo, probablemente unas copias del SXVI , y una espada de epoca tal vez militar que temblaba con la pared. Aquel individuo vestido de traje gris estaba sentado con los brazos posados en el escritorio, un escritorio ingles antiguo , ya blanco de polvo y  con trozos de pintura y yeso por encima . Parecia una estatua pero no estaba muerto ni inmovilizado , parecia absorto. Tenia una vela encendida y una pluma en la mano.

Una de esas plumas que ya nadie utilizaba. 50 años o tal vez menos pero no podria saberlo.

Su rostro era severo , pero alegre, de gesto algo inverosimil. Dejo de mirar la pared y  comenzo a escribir mientras una pequeña mueca de felicidad oculta ,y tal vez absurda, le afloraba a los labios. Como si algo ya pronosticado por el estuviera sucediendo.

¡Que hace aqui! -le espeto la chica

El hombre si sintio incomodo pero no se sorprendio apenas podia respirar y se llevo una mano a la boca para toser con un pañuelo rojo  que tenia encima de la mesa.

¿Y usted? Que yo sepa no la he invitado - la sonrisa incoherente con la situacion la dejo descolocada.

Una educacion fuera de toda esa situacion apocaliptica.

El techo comenzo a partirse mientras una lampara se movia de un lado a otro.

Ella miro hacia arriba con espanto.

El mundo se acaba , vamos a morir todos y usted con esa sonrisa estupida- la mujer no podia contener su frustracion al encontrar semejante idiota.

Aquel hombre sin inmutarse se dio la vuelta en su silla de epoca.

Creo que eres tu la que apenas entiendes nada- dijo educado y con dificultad para ser oido entre tanto temblor.

Todos los dias se acaban mundos. Siempre que muere un hombre desaparece un universo, un mundo.
El mundo es nosotros y nosotros el mundo. Lo creemos fuera pero en esencia nuestra representacion, tan nuestro como nuestros ojos u oidos.

Apenas lo oia. Miraba los labios del hombre.  No cuadraba su edad con aquella voz que hablaba casi sin sonido, ni tampoco con aquellas palabras.

Atrono dentro de ella sin importar el ruido exterior.

Todo lo que ella sentia quedo un tanto apagado. Su respiracion se tranquilizo un tanto y el ruido en aquella habitacion parecio amainar a su alrededor.

El continuo.

Todos somos pequeños dioses de nuestro mortal mundo que acaba con nosotros y esta hecho para nosotros.

Elegi hacer este papel . Tu no has eligido nada al menos de momento. ¿A donde ibas?- les espeto con desprecio y una mueca de asco.

Quedó inquisitivo y ella sintió su mirada clavada, como la esquirla de cascote de su frente. La sangre le goteó por el ojo y su terror ante aquella pregunta dejo paso a la curiosidad. Estaba histerica pero por un segundo se dio cuenta de lo que decia aquel hombre. No tenia un plan ni siquiera habia pensado que hacer ,solo correr y salir ,sin saber siquiera lo que habia pasado fuera, una guerra , un terremoto o la ira de Dios.

Piedras goteaban como lluvia junto al yeso sobre la chaqueta. El polvo le dio un aura a el y a ella con esa luz languida y tililante.

Una gran piedra abrio el techo y la lampara acabo de apagarse. El se echo a un lado tirando la silla mientras uno de los cuadros caia y la espada solo sostenida por uno de sus lados caia encima del escritorio.

Ella se echo a una esquina gritando.

El hombre levantandose se echo encima protegiendola.

Usted espera aqui a que le caiga el techo encima y se cree en condiciones de juzgar a nadie - respondio orgullosa pero sin mucha convicción

El hombre solto una carcajada impropia y sonora.

Cada uno hace lo que sabe hacer .Tu correr sin rumbo moverte mucho sin saber a donde . Yo permanezco.

Despues de eso los temblores pasaron y solo se oia el ruido de la calle y gritos aislados lejanos.

Alexa se recompuso y rezongo irritada .

Yo se muy bien a donde voy - le increpo.

El se levanto y respondio al lado de ella.

No tenias ni idea como todos. Mirate ahora .Donde estan  tus planes de gloria. Servidora de cuello blanco a la que una pequeña brisa en el Universo ,un diminuto temblor del mundo hace caer su castillo de naipes , todo desbaratado- rio el.

Parece el fin del mundo - se quejo ella rompiendo su ira en lagrimas. Empezo a llorar como una niña.

¿Que puedo hacer yo ante el fin del mundo?. 

Prepararse para su final  .  Oda y drama o en una cama de hospital  terminaras en este universo. Al menos sepamos como acabar nuestro interior sino sabemos el donde del exterior y preparemos el camino a otro si hubiera.

Que sentido puede tener eso, divertirse con la muerte estas loco - dijo ella mientras se echaba el pelo hacia atras con las manos y dejando la cabeza entre las piernas sentada en el suelo.

No creo que haya nada mas importante y  divertido en una vida que prepararse para su fin - alumbro con una pequeña sonrisa de compresion .

Tal vez este loco. Pero no lo esta menos un niño que solo es el mismo. Si llega la muerte el niño no tiene nada que objetarle a la vida.  Haber sido uno mismo eso es la mejor manera de terminarte. Esa es la alegria fulgurante en el camino de la vida. La frustracion , el terror es la consecuencia de no ser realmente libre, no hacer lo que tu ser te ha pedido y tu energia interior te exige.

A usted le tenia que haber conocido tomando algo en un bar- rio ella tambien con cierta desesperanza.

Parecia que se hacia ahora un poco de calma en la tempestad y cierto silencio arropo la pequeña y calida estancia. Ella se tranquilizo.

Ya no truena y no se oyen gritos lejanos ni temblores- confirmo.

El mundo no se acaba en un segundo- suspiro cabizbajo el hombre.

La caida se respira mucho tiempo antes. Como el olor a tierra mojada por las pequeñas gotas de agua que caen del cielo y el tenue silencio cargado de estatica que inunda el ambiente antes de una gran tormenta -continuo melancolico.

Alexa se incorporo y se sacudio el polvo de los pantalones como si quisiera quitarse aquella pesadilla con unos golpes de mano en sus piernas.

O sea me va a decir ... ¿por cierto cual es tu nombre ? - le tuteo con cierta amabilidad.

¡Que mas da! ¿Despues de tantos años aqui realmente te importa ahora?- volvio a sonreir la figura.

Ahora a Alexa le parecia un hombre mucho mas atractivo y mas joven a pesar de su aire maduro y orgulloso.

No seas grosero ...se que no empece con buen pie ...-se quedo pensando y volvio a asustarse -tengo que hablar con mi familia ...
Saco el movil del bolsillo trasero de su pantalon apenas tenia bateria pero ademas estaba sin cobertura.

¿Tienes movil? Dios mio....

Gabriel, me llamo Gabriel y alguien me trajo aqui- respondio mirando a traves suyo como si no la viera.

Gabriel respondia con una parsimonia que la tranquilizaba e irritaba a la vez.

Se arrodillo de nuevo acaricio el movil como si fuera una piedra de salvacion y lo guardo llorando.

No he podido ni despedirme igual estan muertos- gimio en llanto desconsolado.

Gabriel se arrodillo a su lado y la abrazo. Ella sintio amor y se abandono en sus brazos que sintio calidos y firmes. Un cobijo inesperado para un alma atribulada y desconsolada como la suya y cayo como dormida.

Cuando desperto estaba en una cama de hospital. Su madre la cogio de la mano y la conto lo del atropello mientras cruzaba la calle. Tenia las piernas escayoladas inmoviles completamente enyesadas un dolor terrible la conmovio a pesar de los calmantes. Se toco la cabeza y noto la herida de la frente. No podia entender nada.

¿Y el fin del mundo mama? ¿el hombre del fin del mundo?

El medico dijo a la madre que podria delirar al despertar. Tuvo suerte de despertar de un coma como aquel.

Curiosamente al ir a recoger la ropa para el hospital su madre  se encontro a un vecino del piso de abajo que pregunto por ella.

Era  muy joven y noto una muestra de preocupacion inusual  en un extraño por Alexa .Sus ojos se llenaron de emocion.

Quiza, cuando todo pasara y estuviera mejor se lo contaria a su hija .

sábado, 16 de mayo de 2015

Lo liviano y lo pesado

No podemos pedir a los hombres y las cosas algo que no esta dentro de su naturaleza . Igual que a un camello no se le puede pedir correr pero si cargar y al leopardo correr y no cargar.

Lo que es facil para unos es complejo y pesado para otros.

No hay hombres malos para todas las tareas igual que no hay piedra mala. Las blandas son tan utiles como las duras y preciosas. Son maleables y pueden servir de amalgamas para compuestos mas pesados.

No se pueden hacer grandes rascacielos, como dedos que rasgan el cielo,  forjados en granito, pero si en otro tiempo dio poderosas fortalezas y solidas obras.

Cada hombre tiene su destino . Si no lo sabe por el mismo, le sera dado por la fortuna o peor aun por otros hombres .A veces estos no siempre seran mas virtuosos que el. Es entonces cuando tocara cargar cuando se nacio para correr.

martes, 21 de abril de 2015

Sin compasion

Cuando una fuerza te asalta para hacer algo sin compasion, sin tregua y sin ninguna razon justificada para hacerlo eso se llama pasion. Cuando esa misma fuerza lo hace dandote un destino en si mismo como ser vivo, de manera constante y sin que nada la pare hasta el fin de tus dias, como la erosion, sea cumplida o no, eso, es vocacion.

martes, 13 de enero de 2015

Fuerzas contradictorias

Normalmente lo que denominamos siempre como opuesto, contradictorio ,es un juego de artificio de la logica binaria, un espiritu o artilugio de sencillez practica ,las caras de un mismo fenomeno, dos direcciones de un mismo vector. Y analizando la proclividad de los hombres ,yo mismo a la cabeza,  a la exaltacion intima o explicita socialmente del sexo, a la estabilidad social y economica, al respeto por principios de la civilizacion ,de los que a veces solo somos esperpento, hallamos una naturaleza unica para hechos moralmente y aparentemente contradictorios. La voluntad, ese reflejo de la psique sobre la materia, es solo una plasmacion singular de un afan innato e ineludible de las especies que los hombres reflejamos en notas salvajes o refinadas, en nuestras emociones y nuestro intelecto. Toda nuestra hermosa y maldita esperanza y planificacion, nuestro ego, nuestra soberbia , nuestros errores y aciertos son su reflejo mas profundo. Cuando en mi adolescencia me debatia entre la soledad del sabio ,del hombre-ciudadano responsable y planificador, del padre de familia de  moral  intachable o por el revolucionario, egolatra y sociable,  mujeriego y desprendido , vital y transformador, anarco-soldado, un hombre de accion, como modelo de vida ,nunca me di cuenta de que ese mismo tipo era yo : una caricatura de un hecho mayor que no era capaz de conjuntar. Una imagen que solo veia parcialmente en el microscopio. La ciencia de conocerse uno mismo esta dentro del genero de lo imposible,  una de las mas antiguas y olvidadas. Sin embargo creo que hoy he dado un gran paso en ella: el hombre es solo voluntad de sobrevivir

martes, 25 de noviembre de 2014

Las perchas de mi abuelo

Hay cosas que no pueden describirse en 100 palabras ni siquiera con 1000. Simplemente no pueden expresarse con palabras. Hoy abri el armario para vestirme. Con pereza matutina.Pero sobre todo esa depresion contemporanea  permanente del hombre condenado por el mismo y su sociedad indolente a un destino siempre caducado. Pense en una chaqueta para llevar puesta pero no la vi. La deje a un lado del armario sin colgar...y en ese momento las vi como una luz en el oscuro habitaculo con olor a perfume canela . Eran las perchas de mi abuelo. Mi madre me las dio cuando murio mi abuela entre las cosas que ella no podia guardar. Ella las tenia en su armario . Mi abuelo era ebanista y las hizo el mismo. Unas para que duraran toda la vida como decia el. Hoy las veia ahi presentes, pesadas, solidas y perfectas. Trabajadas a mano con esmero,permanentes ,como nada de aquello que rondaba por esa casa de alquiler temporal en la que ahora vivo. Lo que hacia mi abuelo era como el. Una muralla , una fortaleza que siempre amalgamo con su conducta, con los suyos y no solo en brindis al sol, de cara a la galeria como estilamos ahora. Un guerrero de la virtud, de eso que no se ve, y que los hombres dilapidamos por cuatro billetes manoseados. Si creo en los hombres aun es por alguien como el. Alguien que en todas sus obras dejaba una impronta de perfeccion , amor, esfuerzo y eternidad.
Un hombre que en su infinita sabiduria interior impregno sus valores en todo lo que hacia como manejaba el barniz y el formon. El martillo y la sierra.
Por eso su memoria vivira en mi y su esencia en mis hijos hasta el fin de nuestra pequeña prole.
Seguira en sus perchas ,como su alma alla donde este.

martes, 4 de noviembre de 2014

Supervivencia

Cuando los hombres mas nos pensamos alejados del camino de la barbarie mayor es el instinto que nos lleva a lo mas basico de nuestra naturaleza. Es curioso en las decadas de las epocas mas superficiales y mas sofisticadas de la civilizacion el sexo ocupa siempre uno de los altares mas expuestos y notables de su cultura. Esto tampoco nos abandona en las epocas mas gloriosas pero en una de sus formas mas  sublimes la de busqueda de eternidad. A traves de la familia y los hijos , las grandes construcciones colectivas, las religiones o en eras de grandes exploraciones el hombre solo atisba una parte de su ser mas primigenio: su origen y su meta mas antigua. Ambas caras no son mas que un afan unico de cualquier cosa viva innata a nuestra naturaleza lleve los ropajes que lleve: supervivencia